Chile » Región Metropolitana » Santiago » EMBARAZO / Lunes 17 de Noviembre del año 200 / 15:32 Horas.

Sala de neonatología
Bebés en tránsito...




Andrea Ugarte tuvo a Fernanda en una clínica de Santiago. Estaba feliz, porque la matrona de turno dejó que su hija mamara de sus pechos en la sala de parto. Luego, le explicó que se la llevarían por un rato. “Casi me morí, porque no tenía idea que harían con ella”, cuenta Andrea, “le dije a mi marido que corriera y que no se despegara de mi hija”.

Muchos son los miedos que surgen en las madres sobre lo que podría pasarles a los bebés durante las 2 horas que siguen al parto, en que son separados madre e hijo. Mitos como el cambio de bebés, que los alimentan con leches de fórmula, o que lloran sin cesar, inundan sus pensamientos. Lo cierto es que el período de transición, en que el bebé es llevado a la sala de neonatología, es muy importante.

La pediatra neonatóloga de la Clínica Las Lilas, doctora Elizabeth Lyon, explica que cuando el bebé nace se producen una serie de mecanismos adaptativos de la respiración y el autocontrol de la temperatura, por lo tanto, “es necesario un período de observación y control para ver que sus signos vitales estén bien. Es el paso de la vida intrauterina a la extrauterina”.

Este tiempo se ocupa muchas veces para que la madre se recupere, sobre todo aquellas que debieron afrontar un largo trabajo de pre-parto o una agotadora cirugía.

El período de transición

El primer cuidado que recibe el bebé cuando nace es una atención inmediata en la sala de parto. Allí se los ponen en una cuna radiante que le provee calor a 37 grados, durante 10 a 15 minutos. Los bebés vienen de un ambiente de 37 a 37,5 en el útero, y ésta les ayuda a mantener la temperatura.

En la cama radiante se realizan otros procedimientos como el test de Apgar, determinación de peso y talla, ligadura del cordón umbilical, administración de vitamina K -que previene hemorragias- aseo general y ocular, y aspiración de las secreciones del estómago, que por lo general es líquido amniótico que ha quedado en las vías aéreas. Se procede además, a identificar al recién nacido con un brazalete que contiene el nombre de la madre, sexo y peso, el cual no podrá ser retirado hasta el alta.

Una vez terminado este procedimiento, se lleva al bebé a la sala de neonatología en una cama de transporte que también conserva el calor.

Claudia Corvalán es matrona de turno y trabaja en esta área en la Clínica Las Lilas. Para entrar cualquier persona debe lavarse las manos con jabón hasta el codo y ponerse un delantal. Es posible observar las 20 cunas de que dispone esta Clínica y algunos bebés recién nacidos en ellas. Una mamá acompaña a un prematuro ya desconectado de la incubadora, y una auxiliar muda a un bebé de 2 días.

La matrona explica que en esta sala “comienza el período que llamamos de transición y dura más o menos 2 horas. La idea es evaluar la temperatura y la frecuencia cardiaca con el uso del termómetro y fonendoscopio, comprobando si existe dificultad respiratoria, y si el bebé precisa de oxígeno. Este período es muy importante porque se evalúa la condición del recién nacido antes de pasárselo definitivamente a la madre”, explica la matrona.

Sólo si es indicado por el médico se realizan otros exámenes, como el de glicemia y de sangre, en caso que el neonato fuera muy grande o muy pequeño. Eso sí, dentro de las 48 horas se deben realizar otros exámenes obligatorios, el PKU y la TSH.

El apego

Algunos equipos médicos realizan el “apego” inmediatamente. Esto quiere decir, que el bebé es puesto en el pecho de la madre para promover la lactancia desde el momento en que nace en la sala de parto, y así incentivar al recién nacido a que succione el calostro, líquido para la alimentación de los primeros días. El apego establece el vínculo entre madre e hijo necesarios para iniciar un camino por la vía de la afectividad. En este caso, el período de transición que comienza en la sala de neonatología se posterga.

Otro “apego” importante es el del padre. Hoy, casi el 99% de los hombres entra al parto y según la infraestructura de la clínica u hospital, le es permitido acompañar al bebé durante las 2 horas en que permanece en transición. Es el caso de Pablo García, quien acompañó a sus 2 hijas en 2 clínicas diferentes. “A ambas les conté quienes éramos, dónde vivíamos y cómo se llamaba cada uno de nuestros familiares. Me permitieron tocarlas y estar el tiempo que yo quisiera. Incluso, la matrona de turno me incentivó a que les hablara porque dijo que así se sentirían mejor”.

Una vez que el bebé está estabilizado, se viste, se controla su temperatura con ropa y se lo traslada a la habitación de la madre. Allí puede quedarse todo el tiempo necesario para su alimentación y cuidados.

Sin embargo, en algunas clínicas los bebés son llevados de regreso a la sala cuna al menos 2 veces durante el día y muchos de ellos pasan la noche allí. Según la doctora Lyon, lo ideal es que el recién nacido se quede con la madre todo el tiempo necesario. “En estricto rigor, debiera estar incluso en la noche si uno lo indica, pero se llevan al bebé procurando el bienestar físico de la mujer”. Además, depende mucho de la infraestructura de la clínica “porque hay lugares como en los hospitales, en que no existe mucho personal para la gran cantidad de demanda, por lo tanto, dejan a los bebés todo el tiempo con la madre para que los muden y los cuiden. En las clínicas, en cambio, las mamás tienen la opción de pedir que se los lleven y así descansar”, afirma la pediatra.

Pero ¿qué pasa con aquellos bebés que pasan la noche en la sala cuna?. Sólo si el pediatra indica, se les administra un relleno o suero. “Por ejemplo, una mujer que no tiene nada de calostro, o el bebé no succiona, o la mamá está muy nerviosa, le damos suero al recién nacido. Pero la idea es no saturarlo, para mantenerlo con hambre y así incentivar que mame con ganas”, señala la doctora Lyon.

Durante la noche, los bebés son cuidados y controlados por enfermeras y la matrona de turno. También, un pediatra vela por la salud del bebé y evalúa si necesita alimento extra. Los especialistas señalan que en la sala de neonatología los recién nacidos están muy bien cuidados, y controlados para asegurar que estén siempre bien.

Cp-mo





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