SI MI PAREJA TIENE VARICOCELE, ¿NO PODREMOS TENER HIJOS?, TE EXPLICAMOS

Este trastorno que ocurre en los vasos sanguíneos que están en la piel floja que sostiene los testículos (escroto), y consiste en el aumento en el diámetro de estos vasos tal y como sucede en las várices de las piernas.

El varicocele puede ocasionar que los testículos bajen su producción y calidad de espermatozoides, por lo que pudiera ocasionar esterilidad. Asimismo, es posible que provoquen que los testículos no logren desarrollarse con facilidad o disminuyan su tamaño.

Esta afección es sencilla de detectar, se manifiesta en tiempos prolongados, y muchos hombres no precisan tratamiento. Sin embargo, se puede reparar con cirugía.

Los varicoceles suelen no arrojar síntomas, pero el dolor es uno de los signos más frecuentes y puede variar entre un dolor agudo y una molestia leve, o aumentar cuando estás de pie o haciendo esfuerzos físicos, especialmente durante largos períodos; empeorar con el transcurso del día, o más bien disminuir cuando te recuestas boca arriba.

En la medida en que pasa el tiempo, los vasos sanguíneos afectados se agrandan y producen una inflamación del testículo, que por lo general es el izquierdo.

Puede que no acudas al médico por el varicocele, pero en exámenes de rutina se puede detectar, aunque en la mayoría de los casos, como se mencionó al principio, no se va a necesitar de tratamiento.

A pesar de que no es necesario un tratamiento, cuando el varicocele es asintomático, si existe un dolor persistente, hay inflamación del testículo o tienes problemas para tener hijos, es aconsejable acudir a consulta médica.

Durante la pubertad, que es la etapa en la que por lo general se produce esta afección, y debido a la posición de la vena testicular izquierda, aparece el varicocele en el testículo izquierdo y, según expertos, se debe a que válvulas dentro de los vasos sanguíneos van impidiendo el flujo normal de sangre. Al acumularse, provoca una dilatación de estos vasos y daños en testículos, e incluso infertilidad.

Cuando el varicocele se complica podría producir lo siguiente:

. Atrofia del testículo; esto sucede porque se disminuye su tamaño y ablanda.

. Esterilidad; el varicocele, posiblemente provoque un aumento de la temperatura, lo que puede afectar la motricidad y fisiología de los espermatozoides.

Cuando se acude a la consulta médica, la exploración física va a incluir un tacto testicular, el varicocele se siente como un “bulto de gusanos”.

Cuando acudes al doctor, pero el varicocele es pequeño, difícil de detectar solo al tacto, muy probablemente te pedirán que inhales aire de modo profundo, estando parado y que luego contengas la respiración haciendo fuerza para detectar ensanchamiento anómalo de los vasos sanguíneos.

Al no ser concluyente la exploración, te podrán pedir una ecografía escrotal. A través de ondas de sonido de alta frecuencia, el ecógrafo  crea imágenes precisas de las estructuras, incluyendo vasos sanguíneos. Otras pruebas podrán ser indicadas si se sospecha que existe un tumor que esté ejerciendo presión sobre las venas.

El varicocele puede provocar infertilidad, pero muchos hombres tienen hijos a pesar de presentar esta afección. No obstante, si los síntomas se agravan (atrofia, dolor, esterilidad, entre otros signos), se recomienda una reparación quirúrgica.

El principal objetivo de la intervención quirúrgica es bloquear la vena afectada y redireccionar el flujo de sangre hacia venas normales. En los casos de esterilidad masculina, el tratamiento del varicocele puede mejorar o curar la esterilidad o mejorar la calidad del esperma si se van a utilizar técnicas como la fertilización in vitro.

Es obligatorio reparar un varicocele en la pubescencia si hay una atrofia testicular progresiva, dolencia o anomalías en los resultados de examen de esperma. Si bien, el procedimiento del varicocele suele optimizar las características del semen, no se sabe con exactitud si el hecho de no tratarlo empeora progresivamente la calidad del esperma con la marcha del tiempo. La reparación del varicocele tiene comparativamente pocos riesgos, los cuales incluyen los siguientes: acumulación de fluido en el contorno de los testículos (hidrocele);  recurrencia del varicocele; infección y daños en una arteria.

Los métodos de reparación incluyen los siguientes:

. Cirugía abierta. Este procedimiento habitualmente se realiza en modo ambulatoria, con anestesia general o local. Usualmente, el especialista llegará a la vaso a través de la ingle (inguinal o subinguinal), pero además es viable que haga una corte en el vientre o debajo de la ingle. Los avances en la reparación del varicocele han llevado a un acortamiento de las complicaciones posquirúrgicas.

Un adelanto es el uso del microscopio quirúrgico, que permite al cirujano advertir mejor la zona de tratamiento al momento de la cirugía. Otro es el uso de la ecografía Doppler, que auxilia a guiar el procedimiento. Posiblemente puedas retomar tus actividades normales no extenuantes en dos días. Siempre que no sientas molestias, puedes retomar las actividades más extenuantes, como hacer ejercicio, posteriormente de dos semanas. La dolencia de la cirugía corrientemente es leve, pero puede extenderse durante varios días o semanas.

El médico puede recetarte analgésicos durante varios días o semanas. Más adelante, tal vez te recomiende que tomes analgésicos de venta libre, como paracetamol o ibuprofeno para aliviar las molestias.

El médico puede aconsejarte que no tengas relaciones sexuales durante un tiempo.

La cirugía abierta realizada con un microscopio y un enfoque subinguinal (varicocelectomía subinguinal microscópica) tiene las tasas de éxito más altas en comparación con otros métodos quirúrgicos.

Cirugía laparoscópica. El cirujano hace una pequeña incisión en el abdomen e inserta un instrumento diminuto en la incisión para ver y reparar el varicocele.

Embolización percutánea. Un radiólogo inserta un tubo en una vena de la ingle o del cuello, a través del cual puede pasar instrumentos. Al ver las venas más grandes en un monitor, el médico coloca cables o una solución que provoca cicatrices para crear una obstrucción en las venas testiculares, lo cual interrumpe el flujo sanguíneo y repara el varicocele.

Luego de la embolización, a menudo se puede volver a trabajar a los dos días y comenzar a hacer ejercicio después de 7 a 10 días.

En casa:

Si tienes un varicocele que te produce molestias leves, pero no afecta tu fertilidad, puedes probar lo siguiente para aliviar el dolor:

. Toma analgésicos de venta libre, como paracetamol o ibuprofeno.

. Usa un suspensorio deportivo para aliviar la presión.

Cuida tu salud.

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