TODO LO QUE DEBES SABER SOBRE EL MIELOMA MÚLTIPLE, UNA ENFERMEDAD QUE DEBILITA TUS HUESOS

El mieloma múltiple es una enfermedad que hace que las células cancerosas se acumulen en la médula ósea, donde desplazan a las células sanguíneas sanas. En lugar de producir anticuerpos útiles, las células cancerosas crean proteínas anormales que a la larga provocan complicaciones.

Casi siempre, el mieloma múltiple comienza como una enfermedad relativamente benigna denominada gammapatía monoclonal de significado incierto. Cada año, cerca del 1% de las personas con este padecimiento presentan mieloma múltiple o un cáncer relacionado.

Si los resultados de las pruebas realizadas por tu médico indican la presencia de mieloma múltiple, esta información permitirá determinar el estadio en el que se encuentra la enfermedad, I, II o III.  Si el padecimiento se ubica en el primer estadio, es menos agresiva, sin embargo, si está en el estadio III, es agresiva y puede comprometer a los riñones, huesos y otros órganos.

También el especialista deberá asignar una categoría de riesgo del mieloma múltiple para entender el pronóstico y las opciones de tratamiento. Al ser el mieloma una enfermedad que afecta a todo el sistema óseo del cuerpo, el estadiaje no sirve para distinguir la enfermedad localizada de la diseminada.

La medición de dos parámetros en sangre como albúmina y Beta-2- microglobulina, permite clasificar los mielomas en tres estadios con diferente cantidad de mieloma y diferente pronóstico.

El síntoma más frecuente del mieloma múltiple es el dolor óseo, en especial en la columna vertebral, a veces el primer indicio de este padecimiento es un aplastamiento vertebral al levantar un objeto pesado, una fractura después de una caída o un golpe insignificante; estas lesiones suelen tornarse muy dolorosas que se perciben con un intenso dolor de aparición repentina, y en casos muy severos, pueden ocasionar fractura del hueso afectado,

El segundo síntoma es la anemia, ésta se percibe como falta de energía, fatiga con esfuerzos cada vez menores y cansancio; también se observa palidez en la piel, el lecho de las uñas o la conjuntiva ocular. Todos estos síntomas son ocasionados por las células del mieloma múltiple que invaden a la médula ósea y fabrican sustancias que limitan la producción natural de los glóbulos rojos.

Otro de los síntomas que aparece con menos frecuencia es la hipercalcemia o aumento de calcio en la sangre, que se presenta en el 13% de los pacientes. Asimismo, la insuficiencia renal que está presente en un 19% de los mismos.

Estos dos padecimientos se detectan con análisis de sangre y requieren de un tratamiento inmediato, aunque no se haya diagnosticado todavía el mieloma múltiple.

No es frecuente que el mieloma provoque fiebre, pero si puede manifestarse como una protuberancia o tumor de consistencia dura que crece a partir de una zona ósea como el cráneo, esternón o una costilla. Se pueden presentar en vértebras, pero no se palpan porque crecen hacia el interior, y pueden comprimir la médula espinal o las raíces nerviosas que proceden de ella.

En estos casos, las manifestaciones que se generan son graves, como pérdida del control de esfínteres y pérdida de la fuerza o sensibilidad de las piernas.

En algunos casos, el diagnóstico para el mieloma múltiple puede demorar porque sus primeros síntomas suelen ser atribuibles a otros padecimientos como dolores de espalda, cansancio, infecciones víricas o bacterianas, o enfermedades reumáticas.

Es importante sospechar de la presencia de un mieloma múltiple ante un malestar que no mejora con tratamiento de analgésicos habituales. También debes estar alerta si las radiografías muestran lesiones líticas que se asocian con esta enfermedad, o fracturas no causadas por un traumatismo previo.

La combinación de tratamientos que posiblemente recibas ante la presencia de un mieloma múltiple va a depender del riesgo preexistente; que la enfermedad avance, la edad y de tu salud en general. Asimismo, si te consideran un buen candidato para trasplante de médula ósea, la terapia inicial posiblemente consistirá en quimioterapia, combinada con corticosteroides, terapia dirigida o biológica. Si el mieloma reaparece o no responde al tratamiento que inicialmente fue útil, el médico puede indicar su repetición o probar otro tratamiento utilizado con terapia de primera línea.

En ocasiones, el mieloma puede generar una serie de complicaciones que posiblemente también necesitarán tratamiento; en el caso de las infecciones, el médico recomendará vacunarte para prevenir infecciones como la neumonía o la influenza. Cuando se trata de anemia persistente, el galeno te recomendará medicamentos que aumenten el recuento de glóbulos rojos; si hay dolor de huesos, puede ser controlado con analgésicos y la radioterapia; y si se trata de la disminución de masa ósea, se indican medicamentos como los biofosfatos,  pamidronato o el ácido zoledrónico, que previenen la disminución de masa ósea.

En el caso de las complicaciones renales, los pacientes con daño renal y relacionado con el mieloma múltiple, pueden necesitar sesiones de diálisis.

Cuida tu salud. 

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