CÓMO TRATAR EL SÍNDROME DEL INTESTINO CORTO, UN TRASTORNO QUE PROMUEVE LA MALA ABSORCIÓN DE NUTRIENTES

El síndrome de intestino corto es una afección en la que el organismo no tiene la posibilidad de absorber los nutrientes suficientes de los alimentos porque el intestino delgado es más corto.

Este síndrome puede ocurrir cuando:

. Están ausentes partes de tu intestino delgado o se dañaron desde el nacimiento.

. Te extrajeron parte de tu intestino delgado durante una intervención quirúrgica, como en el caso de la enfermedad de Crohn, cáncer de colon, lesiones por traumas y coágulos de sangre en las arterias que irrigan los intestinos.

En niños, las principales causas del síndrome del intestino corto son las enfermedades congénitas y perinatales. En ausencia de un tratamiento adecuado, se manifiesta con diarrea crónica, deshidratación crónica, desnutrición, pérdida de peso, deficiencia de nutrimentos y electrolitos, así como falla para crecer que se presenta con mayor frecuencia durante el periodo neonatal.

Entre las causas del síndrome del intestino corto están, la extirpación del intestino delgado o partes de este en una cirugía. Asimismo, si se nace con un segmento dañado.

El tratamiento del síndrome del intestino corto normalmente implica el seguir una dieta especial e ingerir suplementos nutricionales; es posible que se requiera nutrición parenteral (alimentación a través de una vena), para prevenir un cuadro de desnutrición

A veces, se indican fármacos antidiarreicos, complementos nutricionales e inhibidores de la bomba de protones.

Justo después de una cirugía, cuando la diarrea es característicamente grave, los médicos administran al paciente, líquidos intravenosos para reemplazar las pérdidas de líquido y electrolitos, y suelen prescribir alimentación intravenosa.

Esta alimentación, llamada nutrición parenteral total, contiene todos los nutrientes necesarios, incluidos proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales. A medida que el paciente se recupera y la frecuencia de sus evacuaciones disminuye, se le empiezan a administrar, lentamente, líquidos por vía oral.

Las personas a quienes se haya extirpado un segmento extenso de intestino delgado (como aquellas a las que les queda menos de 1 m de yeyuno) y las que continúan teniendo una pérdida excesiva de líquido y otros nutrientes requieren nutrición parenteral total de por vida. Otras personas acaban tolerando la alimentación por vía oral. La dieta recomendada tiene, en general, más grasas y proteínas que hidratos de carbono. Es preferible comer menos con mayor frecuencia que comer cantidades mayores en menos veces.

Las personas que tienen diarrea después de las comidas deben tomar algún fármaco antidiarreico, como la loperamida, 1 hora antes de comer. La colestiramina puede tomarse con las comidas para reducir la diarrea provocada por la deficiente absorción de ácidos biliares. La mayoría de las personas deben tomar suplementos vitamínicos, calcio y magnesio. Debido a que las personas con síndrome del intestino corto a menudo tienen un exceso de ácido estomacal, la mayoría también toman un fármaco que bloquea el ácido, como un inhibidor de la bomba de protones. Algunas personas requieren inyecciones mensuales de vitamina B12.

Tratamiento farmacológico:

. Los medicamentos empleados mejoran la absorción de nutrientes para incrementar la digestión y el aporte de nutrientes con suplementos.

. Debido a la necesidad de usar la ranitidina como inhibidor de acidez gástrica y la diarrea subsecuente, ocurre una disminución del potencial de ionización del calcio, zinc y otros minerales, lo que afecta la activa absorción en el yeyuno (parte del intestino delgado que está entre el duodeno y el íleon).

. El uso de suplementos de calcio tienen dos finalidades: asegurar la disponibilidad de nutrientes que se absorben pasivamente por el colon residual, cuando no existe el primer segmento del yeyuno, donde ocurre la absorción activa de la vitamina D. Asimismo, asegurar que la administración oral de calcio se asocie con la absorción del mismo a través de los vegetales.

. Los antidiarréicos se pueden emplear tanto en fases tempranas como de mantenimiento. Entre estos fármacos están la loperamida que reduce la motilidad y pérdidas intestinales. Su empleo, al igual que el fosfato de codeína y la tintura de opio se deben hacer 30 minutos antes de la ingestión de los alimentos.

. La colecistoquinina y el ácido ursodesoxicólico pueden reducir la litiasis renal (formación de un trozo de material sólido compuesto de sales de fosfato y carbonato cálcico dentro del riñón) en pacientes con administración prolongada de nutrición parenteral o en aquellos con un íleon menor de 100 cm.

. El metronidazol y la neomicina tienen un efecto favorable indirecto al disminuir la translocación bacteriana (paso de bacterias desde los intestinos a sitios extraintestinales como ganglios linfáticos, sangre o páncreas).

Cuida tu salud.

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