CAUSAS Y TRATAMIENTOS DE LA TENDINITIS ROTULIANA, UNA AFECCIÓN QUE PUEDE LIMITAR TUS ACTIVIDADES DIARIAS

La tendinitis rotuliana o rodilla de saltador es una lesión en el tendón que une la rótula con la tibia. Este tendón trabaja junto con los músculos frontales del muslo para extender la rodilla cuando deseas correr, saltar o patear.

Esta patología es más común en atletas, aunque no se descarta que ocurra en personas que no practiquen actividades deportivas.

El primer síntoma es el dolor entre la rótula y el lugar donde el tendón se une con la tibia; al inicio, solo ocurrirá cuando realizas alguna actividad física, o luego de un ejercicio físico intenso; posteriormente, el malestar empeora y empieza a limitar tu práctica deportiva hasta el punto de interferir en los movimientos diarios como levantarse de una silla o subir escaleras.

Debes acudir con el especialista si el dolor está asociado con enrojecimiento o hinchazón de la articulación, si continúa o empeora y si interfiere con tu capacidad para realizar actividades diarias de rutina.

La tendinitis rotuliana es una lesión generada por el uso excesivo y frecuente del tendón rotuliano, el que por tensión repetitiva, genera pequeños desgarros; en la medida en que éstos se multiplican, ocasionan dolor generado por la inflamación y debilitamiento del tendón. Cuando el daño continúa por más de una semana se denomina tendinopatía.

 La tendinitis se debe a una combinación de factores que la desencadenan como: desequilibrio muscular, cuando algunos músculos de las piernas son más fuertes que otros, estos más fuertes estiran con mayor intensidad el tendón rotuliano y esto genera la tendinitis; actividad física, saltar y correr son las causas más comunes con las que se asocia la tendinitis rotuliana, porque estas dos actividades aumentan la tensión del tendón, al igual que no usar zapatillas deportivas adecuadas para este tipo de ejercicios; enfermedades crónicas o padecimientos como la insuficiencia renal, lupus, artritis reumatoidea y la diabetes irrumpen el flujo sanguíneo a nivel de la rodilla lo que podría ocasionar que el tendón se debilite. Músculos rígidos en las piernas, la tensión de los músculos de los cuádriceps y de los isquiotibiales puede aumentar la presión del tendón rotuliano propiciando la tendinitis.

Cuando ignoras el dolor inicial que te advierte sobre la tendinitis, podrías generar desgarros cada vez más frecuentes en el tendón rotuliano, lo que ocasiona una tendinopatía cada vez más grave.

Si deseas reducir al máximo las lesiones de rodilla que se generan en tendinitis rotuliana y tendinopatías, sigue estas recomendaciones: fortalece los músculos con ejercicios que consistan en bajar la pierna muy lentamente después de haber extendido la rodilla, son útiles para fortalecer los muslos haciéndolos más capaces en el manejo de la tensión ocasionada por la tendinitis rotuliana; mejora tu técnica, considera obtener instrucciones o asesoría de un profesional del deporte cuando empieces una actividad física nueva o equipos para hacer ejercicios, con la finalidad de garantizar que empleas tu cuerpo de forma correcta; no esfuerces tus rodillas cuando tengas dolor o hagas actividades que pongan tensión en el tendón rotuliano cuando sientes dolor o alguna molestia; coloca hielo en la zona y descansa hasta que el dolor desaparezca.

El médico te realizará un examen físico presionando partes de la rodilla, en especial, en la parte frontal para determinar dónde y cuánto te duele.

Estudios de diagnóstico por imágenes; en función del resultado del examen físico, el especialista te indicará uno o más estudios de diagnóstico por imágenes como radiografías que son especiales para excluir otros problemas óseos que pueden ocasionar el dolor de rodilla; resonancia magnética, este estudio utiliza un campo magnético y ondas de radio para crear imágenes definidas que revelan cambios imperceptibles en el tendón rotuliano, y la ecografía, donde se emplean ondas sonoras para crear una imagen de la rodilla que puede revelar desgarros en el tendón rotuliano.

Los especialistas optan por tratamientos menos invasivos para disminuir la afección de la tendinitis rotuliana antes de considerar una cirugía, por los riesgos que implica para el paciente.

En el caso de la administración de medicamentos, se pueden utilizar analgésicos como el ibuprofeno y el naproxeno sódico, que pueden ayudar a aliviar el dolor ocasionado por la tendinitis rotuliana a corto plazo.

Terapias; la fisioterapia reduce considerablemente los síntomas generados por la tendinitis rotuliana, se puede utilizar una correa para el tendón rotuliano que consiste en emplear una correa que ejerce presión sobre el tendón y ayuda a distribuir la fuerza lejos del mismo y direccionarla a través de la correa.

Ejercicios de estiramiento; realizar ejercicios de estiramiento regulares y estables ayudan a estirar la unidad de músculo y tendón, y disminuye los espasmos musculares.

Iontoforesis, que consiste en aplicar sobre la piel un medicamento con corticosteroides y luego utilizar un dispositivo que genera una descarga eléctrica suave para ocasionar que el medicamento penetre en la dermis.

Ejercicios de fortalecimiento; todos los ejercicios que permitan fortalecer todos los músculos de la pierna, tales como bajarla muy lentamente luego de haberla extendido.

Cirugía y otros procedimientos; cuando los tratamientos convencionales no son suficientes para tratar la tendinitis rotuliana, es probable que tu médico deba recurrir a otro tipo de tratamientos más fuertes.

Inyección de corticosteroides; este tratamiento consiste en aplicar una inyección de corticosteroides guiada por una ecografía en la cubierta que rodea el tendón rotuliano para aliviar el dolor, sin embargo, también puede debilitar los tendones haciéndolos más propensos a romperse. Inyección de plasma; este tratamiento consiste en aplicar plasma rico en plaquetas para promover la formación de tejido nuevo y curar el daño en los tendones. Esta terapia ha sido probada en pacientes crónicos de forma experimental. Procedimiento con aguja oscilante; este es un tratamiento relativamente nuevo donde el médico emplea anestesia local, y con una ecografía, guía una aguja pequeña oscilante con la que corta y elimina la zona dañada, conservando el tendón sano; este procedimiento es ambulatorio.

El último recurso que empleará el médico consiste en un desbridamiento quirúrgico del tendón rotuliano. Algunos procedimientos consisten en realizar incisiones pequeñas alrededor de la rodilla.

En casa; si tienes dolor de rodilla, puedes seguir las siguientes recomendaciones: evita actividades que ocasionan dolor; debes practicar deportes o ejercicios con menos frecuencia o realizar deportes de menor impacto; al sentir dolor, debes descansar, porque trabajar con molestias en las rodillas provoca un mayor daño al tendón rotuliano; usa hielo, colocar hielo o compresas frías en la zona dolorida puede distribuir el malestar;  puedes hacer también masajes con hielo directamente en la piel; el uso de ibuprofeno y naproxeno sódico para aliviar el dolor a corto plazo también es recomendable. 

Cuida tu salud.

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