¿QUÉ PUEDO HACER CON MI UÑA ENCARNADA?

Nuestras uñas son estructuras laminadas que resultan de la modificación de nuestra piel. A menudo estas se introducen en la parte blanda produciendo enrojecimiento, hinchazón y en ciertas ocasiones, infección.  A este trastorno se le conoce como uñas encarnadas, causando el dolor intenso que se puede extender hacia todo el dedo.

Debes acudir al médico para que te ayude si existe una complicación, pero mantente alerta porque si eres diabético. Aumentan aún más los riesgos.

La uña suele encarnarse en los costados y una vez que lo hace, produce inflamación, enrojecimiento alrededor de la uña y dolor de leve a intenso, mucha sensibilidad, y, si se da la penetración de bacterias, sobreviene una infección en la que se produce pus.

 Si acudes al médico es porque el dolor se torna muy intenso, observas pus, que es ya un indicativo de que se está llevando a cabo un proceso de infección.

Las causas por las que se producen las uñas encarnadas van desde que te hayas lastimado el dedo o la uña. Tener las uñas extremadamente curvas. El uso de calzado muy apretado o cuando cortas las uñas muy cortas o inclinadas.

Cuando la uña encarnad se complica, ocurre una infección del hueso qué puede ser grave, otra es que si tienes diabetes, el flujo sanguíneo que es lo que hace que una lesión como ésta no cicatrice, se infecte, y, es posible, que se recomiende una cirugía para evitar la gangrena o muerte del tejido afectado.


Haz lo siguiente para evitar que tus uñas penetren en la carne:

Es recomendable cortar las uñas de los pies en forma recta, y eso se lo tienes que indicar al pedicurista o al podólogo sí lo visitas con frecuencia.

No es necesario cortar las uñas tan pequeñas, con que queden a la misma altura del borde de los dedos es suficiente.

No uses zapatos tan apretados, tienes que darle libertad a la uña para que pueda crecer fuera del tejido que la rodea y así evitas que se encarne.

Si laboras en sitios de riesgo de lesión para tus pies, el uso de zapatos con protección añadida es recomendable en estos casos, así como también es aconsejable, revisarse los pies a diario como medida de prevención.

Basta con que el médico te haga un examen físico de la uña y la piel que crece alrededor para diagnosticarte una uña encarnada, basado simplemente en los síntomas.

Cuando se nos presenta una uña encarnada, por lo general no acudimos al médico y tratamos de aliviar los síntomas con tratamiento casero. Pero si estos tratamientos fallan, debemos acudir al profesional de la salud que nos recomendará de inmediato qué se debe levantar la uña cuando, el encarnado es leve, es decir, con enrojecimiento y dolor pero sin infección. El doctor separa la uña de la piel, coloca un poco de algodón o hilo dental y puedes ir a casa pero recordando que debes hidratar el dedo o la uña, y reemplazar el hilo dental.

Si el daño es más grave, en el que hay pus, probablemente el doctor tenga que recortar parte de la uña, no sin antes colocarte anestesia.

Si las mismas uñas se encarnan reiteradamente en el mismo dedo, se extrae parte de la uña junto con el tejido, para evitar que vuelva a suceder.  En estos casos se puede apelar a un tratamiento químico o con láser y recomendando el uso fármacos tópicos u  orales con acción antibiótica, para mitigar el riesgo de infección.

Una vez estando en casa, el tratamiento queda bajo tu responsabilidad. En este caso, debes aplicar una crema en el área sensible y luego de aplicarla, se coloca una venda en el dedo.

Si no es necesario calzarte, no lo hagas.

Después de cada proceso de hidratación, reemplaza el algodón o hilo dental colocado por el médico para que la uña crezca por encima del borde de la piel. Estos procesos de hidratación debes hacerlo por lo menos 4 veces al día durante 15 a 20 minutos.

Si el dolor persiste puedes tomar analgésicos de venta libre como el paracetamol, ibuprofeno y naproxeno.

Cuida la salud de tus pies.

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