¿CÓMO PREVENIR EFECTIVAMENTE UN ABSCESO DENTAL PERIAPICAL?

En la medida en que no tratamos una caries o una lesión por visitas anteriores al odontólogo. Puede ocurrir que penetren bacterias, provocando una infección, con la consecuente acumulación de pus. En este caso, el trastorno puede ocurrir en la punta de la raíz del diente o junto a la raíz del diente, y se le conoce como absceso dental.

Cuando se desarrolla un absceso dental, fundamentalmente en la punta de la raíz (periapical) los dentistas drenan el absceso y tratan de eliminar la infección. Tu diente se puede salvar con endodoncia, pero, en el peor de los casos,  es correspondiente extraer la pieza, si los abscesos se dejan pasar porque pueden ser fatales.


Cuando nos sobreviene un absceso dental, este provoca en nosotros mucho dolor, incluso en la mandíbula, y que puede llegar hasta el oído, junto con un cuadro febril, acompañado de inflamación del rostro, así como de ganglios linfáticos, brote súbito de sabores y olores desagradables y mucha sensibilidad al calor y al frío.

Cuando tu odontólogo no está a tu alcance, y ya tienes un cuadro febril y una inflamación, puedes acudir a las emergencias porque la infección ha podido extenderse a tu mandíbula y al tejido que lo rodea. Esto se produce justamente cuando las bacterias se introducen en la pulpa del diente, que es la parte más profunda donde hay más nervios y tejido conjuntivo.


Básicamente somos producto de nuestro propio estilo de vida, por lo tanto, estos abscesos dentales, así como la enfermedad de las encías y caries dental, son la expresión inequívoca de una mala higiene bucal, que incluye el no cepillarse los dientes por lo menos 2 veces al día, no usar hilo dental y mantener una dieta muy rica en azúcar.



Si el absceso dental no se trata, es decir, si no se drena el líquido, la infección se va a extender a otras partes de la cabeza (sepsis), que es potencialmente mortal.

Puedes prevenir caries o absceso dental con el uso de agua potable fluorada y, es recomendable en estos casos, cepillarse los dientes por lo menos dos veces al día, el uso del hilo dental y el reemplazo del cepillo cada 4 a 6 meses, Ingerir alimentos saludables, bajar el consumo de azúcares, visitar al dentista regularmente, por lo menos 2 veces al año para que te hagas un control y te hagas limpiezas efectivas.

El uso de enjuagues bucales antisépticos para adicionalmente proteger de la caries dental, es otra alternativa para prevenir y mantener una dentadura sana.


Cuando acudas al odontólogo, muy probablemente este profesional te de pequeños golpes en la pieza dental para revisar tu sensibilidad. También puede recomendar una radiografía para identificar el absceso, y si la infección se ha extendido, puede pedir también una tomografía computarizada para  una evaluación del alcance de la infección.


Una vez que se diagnostica, el tratamiento tiene como meta eliminar la infección. Por lo general el primer paso es hacer una incisión para liberar el pus y limpiar con solución salina, realiza una endodoncia perforando la pulpa, que es el tejido enfermo,  y esta cavidad se rellena para fortalecer el diente. Si queda bien reparado te dura toda la vida.


Otra medida más drástica es la extracción del diente para eliminar la infección. La indicación con antibióticos es muy común, pero si la infección se limita sólo al diente no necesitas antibiótico. Si se ha extendido y además tu sistema inmunitario está debilitado, probablemente te indique antibióticos. Para la casa, te recomendarán enjuagarte la boca con agua salada tibia y usar analgésicos como paracetamol según sea el caso.

Cuida tu salud bucal.

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