¿SABÍAS QUE LOS HEMANGIOMAS DE TU NIÑO(A) PUEDEN NO SER MOTIVO DE PREOCUPACIÓN?, DESCUBRE LAS RAZONES

Pueden manifestarse durante la infancia temprana, lucen como bultos brillantes, rojos y con apariencia gomosa. Son los hemangiomas. Y luego que aparecen, puede que desaparezcan con el paso del tiempo.

Son frecuentes en áreas como la cara, el cuero cabelludo, tórax y espalda.

A menos que estos cuerpos interfieran con la visión y respiración, no es necesario tratarlos.

Estos nódulos  comienzan como una mancha enrojecida en cualquier parte del cuerpo. Y, pueden aparecer varias. Las manchas rojas empiezan a crecer rápidamente, se transforman en una masa esponjosa y comienzan a sobresalir de la piel. Una vez llega a su máximo estado de crecimiento, entra como en un estado de letargo o reposo y va a desvanecerse de forma gradual.

Cuando el hemangioma se encuentra en la capa externa de la piel suele ser rojo brillante y elevado. Este tipo solía llamarse “hemangioma de fresa” o “marca de fresa”. También se conoce como marca de nacimiento.

Si el hemangioma crece por debajo de la piel, puede verse azul, o puede que no tenga color. También pueden apreciarse vasos sanguíneos muy pequeños de color rojo en la dermis.

A veces, el hemangioma está tanto en la capa externa de la piel como debajo de ésta.

En muchos casos (aproximadamente un 50%), antes de los cinco (5) años de edad, estos hemangiomas tienden a desaparecer, y otros desvanecen hacia los diez (10). A veces los hemangiomas producen dolor, pero este va desapareciendo con ellos.

Al médico debes acudir cuando tu hijo(a) tiene un hemangioma y este sangra, produce una llaga, se ve infectado o si interfiere con la visión o respiración del pequeño(a). El especialista lo examinará y establecerá los controles de rutina necesarios.

Para producir un hemangioma se deben agrupar en un cuerpo denso y de manera anormal los vasos sanguíneos. Y, puede haber un componente hereditario asociado.

La probabilidad de producir hemangiomas aumenta cuando:

.Eres mujer.

.En tus bebés, más aun si son prematuros.

.Si tus niños son de raza blanca.

Si los hemangiomas se rompen y forman llagas, se complica el cuadro y causan dolor, sangrado, cicatrices y además si se infectan. Y, como se dijo, pueden afectar la visión, audición y respiración de tu hijo(a).

Al acudir al médico, éste podrá diagnosticar los hemangiomas solo con verlos.

Si el galeno determina que el hemangioma no necesita tratamiento, solo se debe tener paciencia y esperar a que desaparezca.

Por las implicaciones estéticas y psicológicas que puede acarrear la presencia de los hemangiomas, a menudo los padres piensan que se debe aplicar un tratamiento para desaparecerlos de inmediato.

Apartando las razones estéticas, si los hemangiomas interfieren con funciones auditivas, visuales y respiratorias, el médico puede ordenar medicamentos betabloqueantes en gel como el timolol.

Si es grave, con una solución oral de propranolol puede ser tratado. Sin embargo, los efectos colaterales son: elevados niveles de glucemia, presión alta y respiración sibilante.

Medicamentos corticoesteroides. Para los niños que no responden a los tratamientos con betabloqueantes.

Cirugía láser. A veces el láser se puede usar para eliminar un hemangioma o tratar llagas dolorosas sobre un hemangioma.

Referido a esto, los tratamientos con láser utilizan energía luminosa concentrada para ayudar a tratar los hemangiomas.

Entre los efectos secundarios posibles de los tratamientos con láser están:

Una cicatriz.

Cambios de color de la piel (puntos claros u oscuros).

Adelgazamiento de la piel.

Sangrado.

Formación de ampollas.

Infección.

Recuerda que la mayoría de los hemangiomas infantiles desaparecen solos durante la infancia.

Solo cuídalos y preocúpate, pero no en exceso.

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